Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC abatible de una hoja en blanco con vidrio acústico de 42 dB y con persiana motorizada por mando y app
Esta configuración resuelve el hueco con gira sobre un eje horizontal, pensada para huecos altos y sótanos, acabado Blanco y lunas asimétricas y butiral acústico: el salto grande frente al ruido. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.
Cómo abre
Al abrir por la parte alta, el aire caliente que se acumula bajo el techo sale primero, que es exactamente el efecto que se busca en un sótano o en un trastero mal ventilado. La lámina de aire entrante se reparte hacia arriba en lugar de caer sobre las personas, de modo que se puede ventilar con la estancia ocupada sin sensación de corriente.
La apertura es limitada por diseño, entre diez y veinte grados según el compás que monte. Eso, que en un salón sería una pega, aquí juega a favor: la hoja nunca invade el espacio útil y el hueco no queda franqueable, lo que la hace apta para plantas bajas y patios interiores sin necesidad de reja.
La persiana
Con el puente de red correspondiente, las persianas entran en el sistema domótico de la vivienda y admiten horarios, escenas y control desde el móvil estando fuera de casa. La función que más se usa no es la vistosa sino la más simple: programar la bajada al anochecer en verano para que la casa no se caliente por la tarde, y la subida al amanecer en invierno para aprovechar el sol.
La simulación de presencia, con subidas y bajadas a horas ligeramente variables, es un disuasorio real en viviendas que quedan vacías por temporadas. Conviene comprobar que el motor mantenga la posición ante un corte de luz y que exista maniobra manual de emergencia, dos detalles que separan un motor bueno de uno barato.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Con una sola hoja no existe el punto débil de cualquier carpintería multihoja: el encuentro central entre paños. El cierre se produce contra el marco en todo el perímetro y el herraje trabaja sobre un único bastidor, de modo que la estanqueidad al aire y al agua es la mejor que puede dar el sistema.
Una hoja única admite además cristales de mayor espesor sin castigar el herraje, porque todo el peso se reparte entre dos o tres bisagras bien dimensionadas en lugar de repartirse entre mecanismos de varios paños. Es la configuración que se elige cuando el hueco es estrecho y se quiere la máxima superficie de vidrio sobre el mínimo perfil.
El acabado
El blanco es el único acabado en el que el PVC va en su color de masa: el perfil se extruye ya blanco y no lleva lámina decorativa por encima. Eso tiene una consecuencia práctica que ningún otro color comparte: un arañazo no descubre nada distinto debajo, porque debajo hay más blanco.
Es también el acabado más barato del catálogo, sin recargo sobre el precio base, y el que menos condiciona la reventa de la vivienda. Si la decisión está entre dos colores y no hay un criterio estético firme, el blanco es la opción que nunca se discute.
El acristalamiento
El aislamiento acústico no se consigue con grosor sino con asimetría. Dos lunas iguales vibran en la misma frecuencia y se transmiten el ruido entre sí; por eso este vidrio monta ocho milímetros por fuera y un laminado 33.1 por dentro, con cámara de catorce. Cada luna resuena en una frecuencia distinta y la que una deja pasar, la otra la frena.
Cuarenta y dos decibelios de reducción convierten el paso de un camión a seis metros en un rumor de fondo. Merece la pena saber que a partir de aquí el límite deja de estar en el vidrio y pasa a estar en la carpintería: de nada sirve este acristalamiento si la ventana no cierra por compresión en todo el perímetro y si el hueco no está bien sellado contra la obra.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Giro sobre eje horizontal
- Hojas
- 1
- Acabado
- PVC blanco en masa
- Acristalamiento
- Acústico 8/14/33.1 con butiral acústico
- Persiana
- Monoblock aluminio, motor radio con app
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 42 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Sirve de algo si la ventana cierra mal?
No. El vidrio acústico solo rinde si la carpintería es estanca: una junta gastada o un sellado deficiente contra la obra anulan buena parte de la mejora.
¿Qué pasa si se va la luz?
El motor conserva la posición memorizada y los finales de carrera. Los modelos con maniobra de emergencia permiten además subir la persiana a mano; conviene pedir esa prestación de forma expresa.
¿Hace falta pasar cable hasta cada ventana?
Solo la alimentación. Al ser motores por radio, el mando y la app no necesitan cableado de control, lo que abarata mucho la instalación en reforma.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual