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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC abatible de dos hojas en negro RAL 9005 con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana monoblock de aluminio

Hablamos de gira sobre un eje horizontal, pensada para huecos altos y sótanos, en Negro RAL 9005 y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Es una de las combinaciones que el configurador permite montar sobre el perfil VEKA Softline 82, con fabricación a medida y precio cerrado al instante.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La hoja abatible gira sobre un eje horizontal y se inclina hacia el interior, normalmente accionada desde abajo con una pértiga o un mecanismo de cadena. Es la solución clásica para huecos que quedan por encima de la altura del brazo: tragaluces de sótano, ventanas de baño bajo techo, paños superiores de una carpintería partida.

    Al abrir por la parte alta, el aire caliente que se acumula bajo el techo sale primero, que es exactamente el efecto que se busca en un sótano o en un trastero mal ventilado. La lámina de aire entrante se reparte hacia arriba en lugar de caer sobre las personas, de modo que se puede ventilar con la estancia ocupada sin sensación de corriente.

    El acabado

    El negro RAL 9005 es la elección de quien quiere que el hueco se lea como una línea dibujada sobre la fachada. Funciona especialmente bien en la estética industrial de retícula fina y en rehabilitaciones donde el marco debe recordar a la carpintería metálica original sin renunciar al aislamiento del PVC.

    Es el acabado que más radiación absorbe de todo el catálogo, y eso hay que dimensionarlo. En orientación sur o suroeste el perfil puede pasar de los setenta y cinco grados en verano, con la dilatación que corresponde; el refuerzo interior de acero deja de ser opcional y las hojas de gran formato piden un estudio específico.

    El acristalamiento

    El 33.1 son dos lunas de tres milímetros unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Al romperse, los fragmentos quedan adheridos al butiral en lugar de caer: el vidrio se agrieta pero el paño sigue en su sitio, cerrando el hueco. De ahí vienen sus dos funciones, que son distintas aunque se compren juntas.

    La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.

    Añade además un filtro ultravioleta casi total, del orden del noventa y nueve por ciento, que es la razón por la que se recomienda en estancias con parqué, tapicerías o cuadros que se decoloran con los años.

    La persiana

    Aguanta además mucho mejor el viento y el granizo, y no se vuelve quebradiza con los años de sol como puede ocurrirle al PVC en fachadas muy expuestas. En zonas de costa, con viento sostenido y salitre, el aluminio lacado es sencillamente la opción que dura.

    Oscurece también más: la lama es opaca y el ajuste entre lamas es más preciso, de modo que la habitación queda a oscuras de verdad y no en penumbra. Quien duerme de día lo nota desde la primera noche.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.

    El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Apertura
    Giro sobre eje horizontal
    Hojas
    2
    Acabado
    Foliado RAL 9005 (negro)
    Acristalamiento
    Laminado de seguridad 33.1
    Persiana
    Monoblock aluminio inyectado, cinta
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    35 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Sirve para un sótano?

    Es la apertura habitual en sótanos precisamente porque evacúa el aire caliente por la parte alta y la hoja abre poco, sin dejar el hueco accesible.

    ¿Cómo se abre una ventana abatible que está alta?

    Con pértiga sobre un enganche, con manivela de cadena o con motor eléctrico. Las tres opciones se resuelven en el momento del pedido indicando la altura del hueco.

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