Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC abatible de dos hojas en roble dorado con vidrio doble reforzado 6/20/6 y con persiana motorizada
Esta configuración resuelve el hueco con gira sobre un eje horizontal, pensada para huecos altos y sótanos, acabado Roble dorado y lunas de 6 mm y cámara de 20: más masa, más aislamiento y más rigidez. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.
Cómo abre
Al abrir por la parte alta, el aire caliente que se acumula bajo el techo sale primero, que es exactamente el efecto que se busca en un sótano o en un trastero mal ventilado. La lámina de aire entrante se reparte hacia arriba en lugar de caer sobre las personas, de modo que se puede ventilar con la estancia ocupada sin sensación de corriente.
La apertura es limitada por diseño, entre diez y veinte grados según el compás que monte. Eso, que en un salón sería una pega, aquí juega a favor: la hoja nunca invade el espacio útil y el hueco no queda franqueable, lo que la hace apta para plantas bajas y patios interiores sin necesidad de reja.
El acabado
La lámina lleva una capa de acrílico transparente con filtro ultravioleta sobre la veta impresa, que es lo que impide que el dibujo se decolore. Esa capa es también la razón por la que un foliado de madera no debe limpiarse nunca con disolvente ni con estropajo: si se raya, se raya el filtro, y a partir de ahí la veta sí pierde color.
Se puede pedir foliado solo por la cara exterior, dejando el interior en blanco. Es una combinación frecuente y más barata que el foliado por las dos caras, y tiene sentido cuando la decoración interior es clara y lo que se quiere resolver es el aspecto desde la calle.
El acristalamiento
Subir las lunas de cuatro a seis milímetros y la cámara de dieciséis a veinte añade masa al conjunto, y la masa es lo que frena tanto el calor como el ruido. La mejora térmica respecto al 4/16/4 es modesta, una décima de W/m²K, pero la acústica sí se nota: unos tres decibelios, que en escala logarítmica es casi la mitad de energía sonora.
La razón de fondo para pedirlo suele ser otra: la rigidez. En hojas grandes, a partir de metro y medio de lado, una luna de cuatro milímetros empieza a flectar de forma visible y a deformar los reflejos. Seis milímetros mantienen el paño plano y evitan ese efecto de espejo ondulado que delata un vidrio demasiado fino para su tamaño.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.
El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Giro sobre eje horizontal
- Hojas
- 2
- Acabado
- Foliado roble dorado con veta
- Acristalamiento
- Doble 6/20/6 reforzado, argón
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,0 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 35 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Cómo se abre una ventana abatible que está alta?
Con pértiga sobre un enganche, con manivela de cadena o con motor eléctrico. Las tres opciones se resuelven en el momento del pedido indicando la altura del hueco.
¿Sirve para un sótano?
Es la apertura habitual en sótanos precisamente porque evacúa el aire caliente por la parte alta y la hoja abre poco, sin dejar el hueco accesible.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual