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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC abatible de tres hojas en roble dorado con vidrio mate satinado y con persiana motorizada

Una ventana con gira sobre un eje horizontal, pensada para huecos altos y sótanos, en acabado Roble dorado y translúcido: pasa la luz, no la mirada. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La hoja abatible gira sobre un eje horizontal y se inclina hacia el interior, normalmente accionada desde abajo con una pértiga o un mecanismo de cadena. Es la solución clásica para huecos que quedan por encima de la altura del brazo: tragaluces de sótano, ventanas de baño bajo techo, paños superiores de una carpintería partida.

    La apertura es limitada por diseño, entre diez y veinte grados según el compás que monte. Eso, que en un salón sería una pega, aquí juega a favor: la hoja nunca invade el espacio útil y el hueco no queda franqueable, lo que la hace apta para plantas bajas y patios interiores sin necesidad de reja.

    El acabado

    El roble dorado es el foliado de imitación de madera más extendido, un tono miel con veta impresa que desde el interior de la vivienda resulta difícil de distinguir de un barnizado real a más de un par de metros. Es la salida natural para quien quiere el calor visual de la madera sin el ciclo de lijado y barnizado cada cinco o seis años.

    Se puede pedir foliado solo por la cara exterior, dejando el interior en blanco. Es una combinación frecuente y más barata que el foliado por las dos caras, y tiene sentido cuando la decoración interior es clara y lo que se quiere resolver es el aspecto desde la calle.

    El acristalamiento

    El satinado se obtiene atacando la superficie del vidrio con ácido, lo que deja un acabado mate uniforme y sedoso al tacto, muy distinto del vidrio impreso con relieve de los años setenta. Difunde la luz casi por completo y anula la visión desde ambos lados, conservando en torno al ochenta por ciento de la transmisión luminosa.

    Un detalle práctico que se agradece saber de antemano: el satinado por ácido marca las huellas y las gotas de agua más que un vidrio normal, sobre todo a contraluz. Se limpia sin dificultad con agua y jabón neutro, pero conviene evitar los limpiacristales con siliconas, que dejan cerco sobre el mate.

    La persiana

    El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.

    Es la opción indicada cuando la persiana es grande y pesada, cuando el hueco queda detrás de un mueble o una encimera, y en cualquier situación donde subir cuatro metros cuadrados de lama de aluminio con una cinta deja de ser razonable. Requiere previsión de instalación eléctrica hasta el cajón.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Tres hojas aparecen cuando el hueco pasa del metro ochenta y repartirlo en dos daría paños demasiado grandes para manejar a diario. Cada bastidor se queda en una anchura cómoda, el herraje trabaja descargado y la ventana no pide refuerzos especiales.

    El reparto no tiene por qué ser simétrico. Es frecuente resolver el hueco con un paño fijo central más ancho flanqueado por dos hojas practicables estrechas, de modo que la mayor parte de la superficie sea cristal limpio sin perfil y la ventilación quede resuelta por los laterales. Esa combinación suele salir más barata que tres hojas móviles y aísla mejor.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Apertura
    Giro sobre eje horizontal
    Hojas
    3
    Acabado
    Foliado roble dorado con veta
    Acristalamiento
    Mate satinado al ácido, translúcido
    Persiana
    Monoblock aluminio con motor tubular
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    32 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Cómo se abre una ventana abatible que está alta?

    Con pértiga sobre un enganche, con manivela de cadena o con motor eléctrico. Las tres opciones se resuelven en el momento del pedido indicando la altura del hueco.

    ¿Sirve para un sótano?

    Es la apertura habitual en sótanos precisamente porque evacúa el aire caliente por la parte alta y la hoja abre poco, sin dejar el hueco accesible.

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