Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera de una hoja en roble dorado con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana motorizada
Esta configuración resuelve el hueco con hojas que se desplazan sobre carriles y no roban un centímetro de estancia, acabado Roble dorado y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.
Cómo abre
A cambio hay que asumir dos cosas. La primera es que solo se puede abrir la mitad del hueco a la vez en una corredera de dos hojas, porque una hoja siempre tapa a la otra. La segunda es que el cierre no es por compresión sino por solape, lo que la hace algo menos estanca que una practicable del mismo perfil.
El carril es la pieza que decide la vida útil del conjunto. Un herraje con rodamientos de acero sobre guía de aluminio se mantiene suave durante años; los carriles de plástico se marcan y acaban costando un cambio de hoja completo. En huecos anchos conviene revisar además que el perfil lleve refuerzo, porque una hoja corredera larga flecta por su propio peso.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Con una sola hoja no existe el punto débil de cualquier carpintería multihoja: el encuentro central entre paños. El cierre se produce contra el marco en todo el perímetro y el herraje trabaja sobre un único bastidor, de modo que la estanqueidad al aire y al agua es la mejor que puede dar el sistema.
Una hoja única admite además cristales de mayor espesor sin castigar el herraje, porque todo el peso se reparte entre dos o tres bisagras bien dimensionadas en lugar de repartirse entre mecanismos de varios paños. Es la configuración que se elige cuando el hueco es estrecho y se quiere la máxima superficie de vidrio sobre el mínimo perfil.
El acabado
El roble dorado es el foliado de imitación de madera más extendido, un tono miel con veta impresa que desde el interior de la vivienda resulta difícil de distinguir de un barnizado real a más de un par de metros. Es la salida natural para quien quiere el calor visual de la madera sin el ciclo de lijado y barnizado cada cinco o seis años.
Se puede pedir foliado solo por la cara exterior, dejando el interior en blanco. Es una combinación frecuente y más barata que el foliado por las dos caras, y tiene sentido cuando la decoración interior es clara y lo que se quiere resolver es el aspecto desde la calle.
El acristalamiento
El 33.1 son dos lunas de tres milímetros unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Al romperse, los fragmentos quedan adheridos al butiral en lugar de caer: el vidrio se agrieta pero el paño sigue en su sitio, cerrando el hueco. De ahí vienen sus dos funciones, que son distintas aunque se compren juntas.
La primera es de seguridad de uso. En un hueco a ras de suelo, en una barandilla acristalada o en cualquier paño donde alguien pueda caer contra el cristal, el laminado es lo que evita el corte grave; el Código Técnico lo exige precisamente en esas situaciones y no es una recomendación, es obligación.
La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Desplazamiento lateral sobre carril
- Hojas
- 1
- Acabado
- Foliado roble dorado con veta
- Acristalamiento
- Laminado de seguridad 33.1
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 35 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Cuánto hueco se puede abrir?
En una corredera de dos hojas, la mitad. Con tres o cuatro hojas se pueden abrir dos tercios o tres cuartos según cómo se repartan los carriles.
¿Una corredera aísla igual que una practicable?
Algo menos. La practicable cierra comprimiendo dos juntas contra el marco; la corredera cierra por solape entre hojas, que es un sistema intrínsecamente menos hermético con el mismo perfil.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual