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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC corredera de dos hojas en marrón RAL 8017 con vidrio mate satinado, con persiana motorizada y con herraje antipalanca RC1

Esta configuración resuelve el hueco con hojas que se desplazan sobre carriles y no roban un centímetro de estancia, acabado Marrón RAL 8017 y translúcido: pasa la luz, no la mirada. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    A cambio hay que asumir dos cosas. La primera es que solo se puede abrir la mitad del hueco a la vez en una corredera de dos hojas, porque una hoja siempre tapa a la otra. La segunda es que el cierre no es por compresión sino por solape, lo que la hace algo menos estanca que una practicable del mismo perfil.

    El carril es la pieza que decide la vida útil del conjunto. Un herraje con rodamientos de acero sobre guía de aluminio se mantiene suave durante años; los carriles de plástico se marcan y acaban costando un cambio de hoja completo. En huecos anchos conviene revisar además que el perfil lleve refuerzo, porque una hoja corredera larga flecta por su propio peso.

    El reparto del hueco

    Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.

    El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.

    El acabado

    Es un marrón oscuro y plano, sin veta, que no pretende imitar madera. Esa franqueza le sienta bien: envejece mejor que un foliado de imitación, porque no hay dibujo que se desalinee ni tono que se aclare de forma desigual.

    Como todo acabado oscuro, absorbe bastante radiación y pide refuerzo interior en las hojas. En fachadas muy expuestas al sol conviene valorarlo igual que un antracita.

    El acristalamiento

    El satinado se obtiene atacando la superficie del vidrio con ácido, lo que deja un acabado mate uniforme y sedoso al tacto, muy distinto del vidrio impreso con relieve de los años setenta. Difunde la luz casi por completo y anula la visión desde ambos lados, conservando en torno al ochenta por ciento de la transmisión luminosa.

    Un detalle práctico que se agradece saber de antemano: el satinado por ácido marca las huellas y las gotas de agua más que un vidrio normal, sobre todo a contraluz. Se limpia sin dificultad con agua y jabón neutro, pero conviene evitar los limpiacristales con siliconas, que dejan cerco sobre el mate.

    La persiana

    El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.

    Es la opción indicada cuando la persiana es grande y pesada, cuando el hueco queda detrás de un mueble o una encimera, y en cualquier situación donde subir cuatro metros cuadrados de lama de aluminio con una cinta deja de ser razonable. Requiere previsión de instalación eléctrica hasta el cajón.

    La seguridad

    El nivel RC1 sustituye los bulones cilíndricos por bulones en forma de seta que enganchan bajo unas cerraderas de acero atornilladas al marco. Al hacer palanca, la hoja no se separa: el bulón queda retenido por debajo de la cerradera en lugar de deslizar hacia fuera. Es la barrera pensada contra el intento oportunista, el de la palanca corta y los treinta segundos.

    Según la norma EN 1627, la clase RC1 resiste el empuje físico y las patadas, pero no está ensayada frente a herramienta específica. Es el escalón que tiene sentido en una planta baja de calle tranquila, en un bajo con patio o en una segunda residencia que pasa temporadas cerrada.

    Cómo encaja todo junto

    Con dos hojas sobre un solo carril solo se puede abrir la mitad del hueco, porque una hoja siempre queda tapando a la otra. Es la limitación estructural de la corredera de dos hojas y conviene contar con ella al dimensionar el paso.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Apertura
    Desplazamiento lateral sobre carril
    Hojas
    2
    Acabado
    Foliado RAL 8017 (marrón chocolate)
    Acristalamiento
    Mate satinado al ácido, translúcido
    Persiana
    Monoblock aluminio con motor tubular
    Seguridad
    Clase RC1 (EN 1627)
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    32 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuánto hueco se puede abrir?

    En una corredera de dos hojas, la mitad. Con tres o cuatro hojas se pueden abrir dos tercios o tres cuartos según cómo se repartan los carriles.

    ¿Una corredera aísla igual que una practicable?

    Algo menos. La practicable cierra comprimiendo dos juntas contra el marco; la corredera cierra por solape entre hojas, que es un sistema intrínsecamente menos hermético con el mismo perfil.

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