Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera de tres hojas en azul RAL 5011 con vidrio acústico de 42 dB y con persiana monoblock de PVC
Esta configuración resuelve el hueco con hojas que se desplazan sobre carriles y no roban un centímetro de estancia, acabado Azul RAL 5011 y lunas asimétricas y butiral acústico: el salto grande frente al ruido. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.
Cómo abre
A cambio hay que asumir dos cosas. La primera es que solo se puede abrir la mitad del hueco a la vez en una corredera de dos hojas, porque una hoja siempre tapa a la otra. La segunda es que el cierre no es por compresión sino por solape, lo que la hace algo menos estanca que una practicable del mismo perfil.
El carril es la pieza que decide la vida útil del conjunto. Un herraje con rodamientos de acero sobre guía de aluminio se mantiene suave durante años; los carriles de plástico se marcan y acaban costando un cambio de hoja completo. En huecos anchos conviene revisar además que el perfil lleve refuerzo, porque una hoja corredera larga flecta por su propio peso.
La persiana
La lama de PVC es ligera, no se oxida y amortigua algo de ruido gracias a las cámaras de aire de su interior. Es la opción de referencia en dormitorios y en huecos de tamaño medio: por debajo de dos metros de ancho no hay razón técnica para subir a aluminio.
El accionamiento por cinta es el más sencillo de mantener. La cinta se cambia en diez minutos con un recogedor abatible, sin desmontar el cajón ni llamar a nadie, que es la avería más frecuente de cualquier persiana a lo largo de su vida.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Tres hojas aparecen cuando el hueco pasa del metro ochenta y repartirlo en dos daría paños demasiado grandes para manejar a diario. Cada bastidor se queda en una anchura cómoda, el herraje trabaja descargado y la ventana no pide refuerzos especiales.
El reparto no tiene por qué ser simétrico. Es frecuente resolver el hueco con un paño fijo central más ancho flanqueado por dos hojas practicables estrechas, de modo que la mayor parte de la superficie sea cristal limpio sin perfil y la ventilación quede resuelta por los laterales. Esa combinación suele salir más barata que tres hojas móviles y aísla mejor.
El acabado
Funciona bien en fachadas blancas de costa y en arquitectura de línea marinera, donde el azul tiene una lógica propia que no es solo decorativa. Sobre fachada gris o de hormigón visto, en cambio, tiende a perderse y acaba pareciendo un negro sucio.
Es un color de baja rotación, lo que en la práctica significa plazos de fabricación algo más largos que los tonos habituales y poca probabilidad de encontrar perfil en almacén.
El acristalamiento
El aislamiento acústico no se consigue con grosor sino con asimetría. Dos lunas iguales vibran en la misma frecuencia y se transmiten el ruido entre sí; por eso este vidrio monta ocho milímetros por fuera y un laminado 33.1 por dentro, con cámara de catorce. Cada luna resuena en una frecuencia distinta y la que una deja pasar, la otra la frena.
El butiral que une las dos láminas del 33.1 no es el estándar de seguridad: es un butiral acústico, una resina más blanda que amortigua la vibración en lugar de transmitirla. Ese detalle, invisible en la ficha, es el que separa los treinta y ocho decibelios de un laminado normal de los cuarenta y dos de este conjunto.
Cómo encaja todo junto
Merece la pena saberlo antes de decidir: una corredera cierra por solape entre hojas, no por compresión, y ese encuentro central es por donde se cuela el ruido. El vidrio acústico rinde aquí menos que en una practicable del mismo perfil; si el objetivo prioritario es el ruido, la apertura importa tanto como el cristal.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Desplazamiento lateral sobre carril
- Hojas
- 3
- Acabado
- Foliado RAL 5011 (azul acero)
- Acristalamiento
- Acústico 8/14/33.1 con butiral acústico
- Persiana
- Monoblock PVC, lama aislante, cinta
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 42 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Una corredera aísla igual que una practicable?
Algo menos. La practicable cierra comprimiendo dos juntas contra el marco; la corredera cierra por solape entre hojas, que es un sistema intrínsecamente menos hermético con el mismo perfil.
¿Cuánto hueco se puede abrir?
En una corredera de dos hojas, la mitad. Con tres o cuatro hojas se pueden abrir dos tercios o tres cuartos según cómo se repartan los carriles.
¿Cuánto ruido quita de verdad un vidrio de 42 dB?
Reduce la energía sonora que atraviesa el cristal en unos 42 decibelios respecto al exterior. Un tráfico intenso de 75 dB en la calle se percibe dentro como un fondo de unos 33 dB, por debajo del nivel de una conversación en voz baja.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual