Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera de cuatro hojas en negro RAL 9005 con vidrio doble bajo emisivo 4/16/4 y con persiana motorizada
Hablamos de hojas que se desplazan sobre carriles y no roban un centímetro de estancia, en Negro RAL 9005 y el estándar actual: dos lunas, cámara de 16 mm y capa de baja emisividad. Es una de las combinaciones que el configurador permite montar sobre el perfil VEKA Softline 82, con fabricación a medida y precio cerrado al instante.
Cómo abre
En una corredera las hojas se desplazan lateralmente sobre carriles y se solapan entre sí, de modo que la ventana no invade el interior ni la terraza. Es la apertura obligada cuando delante del hueco hay una mesa, un sofá o el paso de una salida al exterior: el espacio de barrido de una practicable sencillamente no existe.
A cambio hay que asumir dos cosas. La primera es que solo se puede abrir la mitad del hueco a la vez en una corredera de dos hojas, porque una hoja siempre tapa a la otra. La segunda es que el cierre no es por compresión sino por solape, lo que la hace algo menos estanca que una practicable del mismo perfil.
El acabado
El negro RAL 9005 es la elección de quien quiere que el hueco se lea como una línea dibujada sobre la fachada. Funciona especialmente bien en la estética industrial de retícula fina y en rehabilitaciones donde el marco debe recordar a la carpintería metálica original sin renunciar al aislamiento del PVC.
Es el acabado que más radiación absorbe de todo el catálogo, y eso hay que dimensionarlo. En orientación sur o suroeste el perfil puede pasar de los setenta y cinco grados en verano, con la dilatación que corresponde; el refuerzo interior de acero deja de ser opcional y las hojas de gran formato piden un estudio específico.
El acristalamiento
Esa capa es la diferencia entre un doble acristalamiento de los años noventa y uno actual. Con la misma cámara de dieciséis milímetros, el bajo emisivo baja la transmitancia del vidrio de 2,8 a 1,1 W/m²K, es decir, deja pasar menos de la mitad de calor. Es el acristalamiento que cumple el Código Técnico en la mayoría de las zonas climáticas peninsulares sin necesidad de ir a triple.
La cámara de dieciséis milímetros no es casual: es el espesor donde el argón que la rellena alcanza su mínimo de conductividad. Por debajo conduce más por proximidad entre lunas y por encima aparecen corrientes de convección dentro de la propia cámara, así que ampliarla no mejora nada.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Cuatro hojas son territorio de corredera sobre dos carriles, con dos paños por guía que se recogen a los lados y dejan libre la mitad del hueco. Es la configuración de las salidas grandes a terraza o jardín, donde el frente supera con facilidad los dos metros y medio.
A esta escala el perfil deja de ser un detalle. Cada hoja necesita refuerzo interior de acero galvanizado para no flectar por su propio peso, y el carril inferior tiene que estar bien asentado sobre el forjado, porque soporta la carga de los cuatro bastidores. Un montaje descuidado en un hueco de este tamaño se manifiesta al cabo de un par de años en forma de hojas que rozan.
Cómo encaja todo junto
Cuatro hojas sobre dos carriles permiten recoger dos paños a cada lado y dejar libre la mitad central del hueco de una sola pieza, que es la razón por la que este reparto se impone en salidas grandes a terraza.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Desplazamiento lateral sobre carril
- Hojas
- 4
- Acabado
- Foliado RAL 9005 (negro)
- Acristalamiento
- Doble 4/16/4 bajo emisivo, argón
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 32 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Cuánto hueco se puede abrir?
En una corredera de dos hojas, la mitad. Con tres o cuatro hojas se pueden abrir dos tercios o tres cuartos según cómo se repartan los carriles.
¿Una corredera aísla igual que una practicable?
Algo menos. La practicable cierra comprimiendo dos juntas contra el marco; la corredera cierra por solape entre hojas, que es un sistema intrínsecamente menos hermético con el mismo perfil.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual