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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC corredera elevadora de una hoja en gris antracita RAL 7016 con vidrio de control solar, con persiana monoblock de aluminio y con herraje antirrobo RC2 certificado

Hablamos de la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en Gris antracita RAL 7016 y capa selectiva que deja entrar la luz y frena el calor del sol. Es una de las combinaciones que el configurador permite montar sobre el perfil VEKA Softline 82, con fabricación a medida y precio cerrado al instante.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.

    Es el sistema de las grandes aberturas a jardín o terraza, donde el hueco supera con holgura los dos metros y medio y el paño llega del suelo al techo. Con el umbral enrasado la transición entre interior y exterior queda sin escalón, que es tanto una decisión estética como de accesibilidad.

    El reparto del hueco

    Con una sola hoja no existe el punto débil de cualquier carpintería multihoja: el encuentro central entre paños. El cierre se produce contra el marco en todo el perímetro y el herraje trabaja sobre un único bastidor, de modo que la estanqueidad al aire y al agua es la mejor que puede dar el sistema.

    Una hoja única admite además cristales de mayor espesor sin castigar el herraje, porque todo el peso se reparte entre dos o tres bisagras bien dimensionadas en lugar de repartirse entre mecanismos de varios paños. Es la configuración que se elige cuando el hueco es estrecho y se quiere la máxima superficie de vidrio sobre el mínimo perfil.

    El acabado

    Sobre PVC se consigue por foliado, una lámina acrílica termoadherida al perfil en autoclave. Las láminas actuales llevan pigmentos de reflexión infrarroja que rebajan la absorción de calor respecto a un lacado convencional del mismo tono, precisamente para contener la dilatación del perfil en fachadas expuestas.

    Conviene aceptar lo que implica un color oscuro: el perfil trabaja más caliente y la carpintería exige refuerzo interior de acero en todas las hojas, no solo en las grandes. Los fabricantes serios lo montan de serie en los acabados oscuros; es la comprobación que merece la pena hacer antes de comparar dos presupuestos por el precio.

    El acristalamiento

    El control solar trabaja sobre un problema que el bajo emisivo no resuelve: el calor que entra, no el que se escapa. Una capa selectiva depositada sobre la luna exterior refleja buena parte de la radiación infrarroja del sol mientras deja pasar la luz visible, de modo que la habitación se ilumina sin recalentarse.

    La cifra que hay que mirar es el factor solar, el porcentaje de energía del sol que acaba dentro. Un vidrio normal ronda el 0,60 y uno de control solar baja a 0,35 o menos: en una fachada sur o suroeste con mucho paño acristalado, esa diferencia decide si el aire acondicionado arranca a las once de la mañana o a las cinco de la tarde.

    La persiana

    La lama de aluminio se fabrica por extrusión e inyección de espuma de poliuretano en su interior, lo que le da rigidez sin apenas peso. Esa rigidez es la razón de ser de esta opción: por encima de dos metros de ancho, una lama de PVC empieza a pandear por su propio peso y a rozar contra las guías, mientras que la de aluminio mantiene la línea.

    Aguanta además mucho mejor el viento y el granizo, y no se vuelve quebradiza con los años de sol como puede ocurrirle al PVC en fachadas muy expuestas. En zonas de costa, con viento sostenido y salitre, el aluminio lacado es sencillamente la opción que dura.

    La seguridad

    RC2 no es un herraje, es un conjunto certificado. Para alcanzar esa clase el ensayo de la norma EN 1627 somete a la ventana completa (perfil, refuerzo, herraje, acristalamiento y anclaje al hueco) a tres minutos de ataque con destornillador, cuña y alicates. Si cualquiera de esas piezas cede, el conjunto no obtiene la clase, por mucho que el herraje sea el correcto.

    En la práctica eso significa bulones en seta en todos los puntos de cierre, cerraderas de acero atornilladas al refuerzo y no al PVC, manilla con llave y bloqueo antitaladro, y vidrio laminado en la cara exterior. Son las condiciones que exigen la mayoría de las compañías aseguradoras para aplicar descuento en la póliza de hogar, un detalle que conviene verificar con la propia aseguradora antes de pedir la ventana.

    Cómo encaja todo junto

    La combinación de perfil antracita y control solar es deliberada en fachadas sur: el marco oscuro absorbe radiación pero el vidrio impide que ese calor llegue al interior, de modo que se conserva la estética sin pagarla en aire acondicionado.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Apertura
    Elevación y desplazamiento, junta perimetral
    Hojas
    1
    Acabado
    Foliado RAL 7016 (gris antracita)
    Acristalamiento
    Control solar, factor solar ≈ 0,35
    Persiana
    Monoblock aluminio inyectado, cinta
    Seguridad
    Clase RC2 certificada (EN 1627)
    Transmitancia del vidrio
    1,0 W/m²K
    Aislamiento acústico
    33 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Basta con el herraje para ser RC2?

    No. La clase la obtiene la ventana completa ensayada: perfil con refuerzo, herraje, vidrio laminado y anclaje. Cambiar el vidrio por uno no laminado invalida la certificación.

    ¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?

    La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.

    ¿Hasta qué tamaño se puede hacer?

    El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.

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