Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera elevadora de una hoja en negro RAL 9005 con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana motorizada
Una ventana con la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en acabado Negro RAL 9005 y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.
Cómo abre
La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.
Hay que dimensionar el hueco con criterio: el peso de la hoja recae sobre el carril inferior y el dintel debe estar en condiciones de recibirlo. Es la apertura más cara del catálogo y la que más depende de un montaje correcto, pero en su terreno (luces grandes, exposición al viento y a la lluvia) no tiene alternativa.
El acabado
Es el acabado que más radiación absorbe de todo el catálogo, y eso hay que dimensionarlo. En orientación sur o suroeste el perfil puede pasar de los setenta y cinco grados en verano, con la dilatación que corresponde; el refuerzo interior de acero deja de ser opcional y las hojas de gran formato piden un estudio específico.
En orientación norte o este, o en fachadas con vuelo y sombra, esa objeción desaparece y el negro se comporta como cualquier otro foliado. La decisión, más que de gusto, es de orientación.
El acristalamiento
El 33.1 son dos lunas de tres milímetros unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Al romperse, los fragmentos quedan adheridos al butiral en lugar de caer: el vidrio se agrieta pero el paño sigue en su sitio, cerrando el hueco. De ahí vienen sus dos funciones, que son distintas aunque se compren juntas.
La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.
Añade además un filtro ultravioleta casi total, del orden del noventa y nueve por ciento, que es la razón por la que se recomienda en estancias con parqué, tapicerías o cuadros que se decoloran con los años.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Con una sola hoja no existe el punto débil de cualquier carpintería multihoja: el encuentro central entre paños. El cierre se produce contra el marco en todo el perímetro y el herraje trabaja sobre un único bastidor, de modo que la estanqueidad al aire y al agua es la mejor que puede dar el sistema.
Una hoja única admite además cristales de mayor espesor sin castigar el herraje, porque todo el peso se reparte entre dos o tres bisagras bien dimensionadas en lugar de repartirse entre mecanismos de varios paños. Es la configuración que se elige cuando el hueco es estrecho y se quiere la máxima superficie de vidrio sobre el mínimo perfil.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Elevación y desplazamiento, junta perimetral
- Hojas
- 1
- Acabado
- Foliado RAL 9005 (negro)
- Acristalamiento
- Laminado de seguridad 33.1
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 35 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Hasta qué tamaño se puede hacer?
El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.
¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?
La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual