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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC corredera elevadora de una hoja en gris plata RAL 9006 con vidrio acústico de 42 dB y con persiana monoblock de aluminio

Una ventana con la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en acabado Gris plata RAL 9006 y lunas asimétricas y butiral acústico: el salto grande frente al ruido. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.

    Hay que dimensionar el hueco con criterio: el peso de la hoja recae sobre el carril inferior y el dintel debe estar en condiciones de recibirlo. Es la apertura más cara del catálogo y la que más depende de un montaje correcto, pero en su terreno (luces grandes, exposición al viento y a la lluvia) no tiene alternativa.

    La persiana

    La lama de aluminio se fabrica por extrusión e inyección de espuma de poliuretano en su interior, lo que le da rigidez sin apenas peso. Esa rigidez es la razón de ser de esta opción: por encima de dos metros de ancho, una lama de PVC empieza a pandear por su propio peso y a rozar contra las guías, mientras que la de aluminio mantiene la línea.

    Oscurece también más: la lama es opaca y el ajuste entre lamas es más preciso, de modo que la habitación queda a oscuras de verdad y no en penumbra. Quien duerme de día lo nota desde la primera noche.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Con una sola hoja no existe el punto débil de cualquier carpintería multihoja: el encuentro central entre paños. El cierre se produce contra el marco en todo el perímetro y el herraje trabaja sobre un único bastidor, de modo que la estanqueidad al aire y al agua es la mejor que puede dar el sistema.

    Una hoja única admite además cristales de mayor espesor sin castigar el herraje, porque todo el peso se reparte entre dos o tres bisagras bien dimensionadas en lugar de repartirse entre mecanismos de varios paños. Es la configuración que se elige cuando el hueco es estrecho y se quiere la máxima superficie de vidrio sobre el mínimo perfil.

    El acabado

    Al ser un tono claro, la absorción solar se queda a mitad de camino entre el blanco y los oscuros, de modo que el perfil trabaja a una temperatura moderada y no exige las precauciones de un antracita o un negro. Es, en la práctica, el acabado de color que menos compromisos técnicos impone.

    El metalizado tiene una particularidad estética que conviene conocer: cambia con la luz. El mismo perfil se ve más claro a mediodía y más plomizo al atardecer, igual que le ocurre al aluminio real. A quien busca un gris plano y estable le encaja mejor el 7016.

    El acristalamiento

    El butiral que une las dos láminas del 33.1 no es el estándar de seguridad: es un butiral acústico, una resina más blanda que amortigua la vibración en lugar de transmitirla. Ese detalle, invisible en la ficha, es el que separa los treinta y ocho decibelios de un laminado normal de los cuarenta y dos de este conjunto.

    Cuarenta y dos decibelios de reducción convierten el paso de un camión a seis metros en un rumor de fondo. Merece la pena saber que a partir de aquí el límite deja de estar en el vidrio y pasa a estar en la carpintería: de nada sirve este acristalamiento si la ventana no cierra por compresión en todo el perímetro y si el hueco no está bien sellado contra la obra.

    Cómo encaja todo junto

    Aquí la pareja sí funciona sin reservas: la elevadora es la única corredera que cierra comprimiendo una junta perimetral continua, de modo que el vidrio acústico puede rendir lo que promete en un hueco de gran formato.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Apertura
    Elevación y desplazamiento, junta perimetral
    Hojas
    1
    Acabado
    Foliado RAL 9006 (gris plata metalizado)
    Acristalamiento
    Acústico 8/14/33.1 con butiral acústico
    Persiana
    Monoblock aluminio inyectado, cinta
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    42 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?

    La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.

    ¿Hasta qué tamaño se puede hacer?

    El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.

    ¿Cuánto ruido quita de verdad un vidrio de 42 dB?

    Reduce la energía sonora que atraviesa el cristal en unos 42 decibelios respecto al exterior. Un tráfico intenso de 75 dB en la calle se percibe dentro como un fondo de unos 33 dB, por debajo del nivel de una conversación en voz baja.

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