Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera elevadora de una hoja en roble dorado con vidrio doble reforzado 6/20/6 y con persiana motorizada
Hablamos de la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en Roble dorado y lunas de 6 mm y cámara de 20: más masa, más aislamiento y más rigidez. Es una de las combinaciones que el configurador permite montar sobre el perfil VEKA Softline 82, con fabricación a medida y precio cerrado al instante.
Cómo abre
La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.
Es el sistema de las grandes aberturas a jardín o terraza, donde el hueco supera con holgura los dos metros y medio y el paño llega del suelo al techo. Con el umbral enrasado la transición entre interior y exterior queda sin escalón, que es tanto una decisión estética como de accesibilidad.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Con una sola hoja no existe el punto débil de cualquier carpintería multihoja: el encuentro central entre paños. El cierre se produce contra el marco en todo el perímetro y el herraje trabaja sobre un único bastidor, de modo que la estanqueidad al aire y al agua es la mejor que puede dar el sistema.
Una hoja única admite además cristales de mayor espesor sin castigar el herraje, porque todo el peso se reparte entre dos o tres bisagras bien dimensionadas en lugar de repartirse entre mecanismos de varios paños. Es la configuración que se elige cuando el hueco es estrecho y se quiere la máxima superficie de vidrio sobre el mínimo perfil.
El acabado
La lámina lleva una capa de acrílico transparente con filtro ultravioleta sobre la veta impresa, que es lo que impide que el dibujo se decolore. Esa capa es también la razón por la que un foliado de madera no debe limpiarse nunca con disolvente ni con estropajo: si se raya, se raya el filtro, y a partir de ahí la veta sí pierde color.
Se puede pedir foliado solo por la cara exterior, dejando el interior en blanco. Es una combinación frecuente y más barata que el foliado por las dos caras, y tiene sentido cuando la decoración interior es clara y lo que se quiere resolver es el aspecto desde la calle.
El acristalamiento
La razón de fondo para pedirlo suele ser otra: la rigidez. En hojas grandes, a partir de metro y medio de lado, una luna de cuatro milímetros empieza a flectar de forma visible y a deformar los reflejos. Seis milímetros mantienen el paño plano y evitan ese efecto de espejo ondulado que delata un vidrio demasiado fino para su tamaño.
El precio de esa masa es el peso: un metro cuadrado de 6/20/6 pesa treinta kilos frente a los veinte del 4/16/4. El herraje y las bisagras tienen que estar dimensionados en consecuencia, algo que se resuelve en fábrica pero que conviene que esté contemplado en el presupuesto.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Elevación y desplazamiento, junta perimetral
- Hojas
- 1
- Acabado
- Foliado roble dorado con veta
- Acristalamiento
- Doble 6/20/6 reforzado, argón
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,0 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 35 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Hasta qué tamaño se puede hacer?
El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.
¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?
La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual