Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera elevadora de dos hojas en gris antracita RAL 7016 con triple acristalamiento 4/14/4/14/4 y con persiana motorizada
Hablamos de la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en Gris antracita RAL 7016 y tres lunas y dos cámaras, el máximo aislamiento térmico del catálogo. Es una de las combinaciones que el configurador permite montar sobre el perfil VEKA Softline 82, con fabricación a medida y precio cerrado al instante.
Cómo abre
La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.
Es el sistema de las grandes aberturas a jardín o terraza, donde el hueco supera con holgura los dos metros y medio y el paño llega del suelo al techo. Con el umbral enrasado la transición entre interior y exterior queda sin escalón, que es tanto una decisión estética como de accesibilidad.
El reparto del hueco
Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.
El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.
El acabado
El RAL 7016 se ha convertido en el gris de referencia de la carpintería europea, hasta el punto de que hoy compite con el blanco en número de ventanas instaladas en obra nueva. Es un gris oscuro con una punta de azul que lo aleja del negro puro: perfila el hueco con nitidez contra una fachada clara sin el peso visual que tendría un marco negro.
Conviene aceptar lo que implica un color oscuro: el perfil trabaja más caliente y la carpintería exige refuerzo interior de acero en todas las hojas, no solo en las grandes. Los fabricantes serios lo montan de serie en los acabados oscuros; es la comprobación que merece la pena hacer antes de comparar dos presupuestos por el precio.
El acristalamiento
Hay un efecto que no aparece en las tablas y que suele pesar más que el ahorro: la temperatura de la cara interior del cristal. Con triple, esa cara se mantiene muy cerca de la temperatura ambiente de la habitación, de modo que desaparecen tanto la sensación de pared fría al sentarse junto a la ventana como la condensación en las mañanas de invierno.
Fuera de las zonas frías la cuenta no siempre sale. El triple pesa unos cuarenta y cinco kilos por metro cuadrado, encarece el herraje y reduce ligeramente la luz que entra por la tercera luna; en clima mediterráneo el sobrecoste tarda en amortizarse y casi siempre rinde más invertirlo en un buen control solar.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Es la opción indicada cuando la persiana es grande y pesada, cuando el hueco queda detrás de un mueble o una encimera, y en cualquier situación donde subir cuatro metros cuadrados de lama de aluminio con una cinta deja de ser razonable. Requiere previsión de instalación eléctrica hasta el cajón.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Elevación y desplazamiento, junta perimetral
- Hojas
- 2
- Acabado
- Foliado RAL 7016 (gris antracita)
- Acristalamiento
- Triple 4/14/4/14/4, doble argón
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 0,6 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 36 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?
La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.
¿Hasta qué tamaño se puede hacer?
El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual