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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC corredera elevadora de dos hojas en blanco con vidrio de control solar y con persiana motorizada

Una ventana con la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en acabado Blanco y capa selectiva que deja entrar la luz y frena el calor del sol. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.

    Hay que dimensionar el hueco con criterio: el peso de la hoja recae sobre el carril inferior y el dintel debe estar en condiciones de recibirlo. Es la apertura más cara del catálogo y la que más depende de un montaje correcto, pero en su terreno (luces grandes, exposición al viento y a la lluvia) no tiene alternativa.

    El acabado

    El blanco es el único acabado en el que el PVC va en su color de masa: el perfil se extruye ya blanco y no lleva lámina decorativa por encima. Eso tiene una consecuencia práctica que ningún otro color comparte: un arañazo no descubre nada distinto debajo, porque debajo hay más blanco.

    Es también el acabado más barato del catálogo, sin recargo sobre el precio base, y el que menos condiciona la reventa de la vivienda. Si la decisión está entre dos colores y no hay un criterio estético firme, el blanco es la opción que nunca se discute.

    El acristalamiento

    El control solar trabaja sobre un problema que el bajo emisivo no resuelve: el calor que entra, no el que se escapa. Una capa selectiva depositada sobre la luna exterior refleja buena parte de la radiación infrarroja del sol mientras deja pasar la luz visible, de modo que la habitación se ilumina sin recalentarse.

    En clima mediterráneo suele rendir más que subir a triple acristalamiento, porque en Valencia o Alicante el problema real de una vivienda son los meses de sobrecalentamiento y no las semanas de frío. La contrapartida es un ligero tono en el cristal, apreciable desde el exterior y casi imperceptible desde dentro, y que en invierno se pierde algo de ganancia solar gratuita.

    La persiana

    Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.

    Es la opción indicada cuando la persiana es grande y pesada, cuando el hueco queda detrás de un mueble o una encimera, y en cualquier situación donde subir cuatro metros cuadrados de lama de aluminio con una cinta deja de ser razonable. Requiere previsión de instalación eléctrica hasta el cajón.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.

    El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Apertura
    Elevación y desplazamiento, junta perimetral
    Hojas
    2
    Acabado
    PVC blanco en masa
    Acristalamiento
    Control solar, factor solar ≈ 0,35
    Persiana
    Monoblock aluminio con motor tubular
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,0 W/m²K
    Aislamiento acústico
    33 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?

    La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.

    ¿Hasta qué tamaño se puede hacer?

    El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.

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