Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera elevadora de dos hojas en marrón RAL 8017 con vidrio doble bajo emisivo 4/16/4 y con persiana motorizada
Una ventana con la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en acabado Marrón RAL 8017 y el estándar actual: dos lunas, cámara de 16 mm y capa de baja emisividad. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.
Cómo abre
La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.
Hay que dimensionar el hueco con criterio: el peso de la hoja recae sobre el carril inferior y el dintel debe estar en condiciones de recibirlo. Es la apertura más cara del catálogo y la que más depende de un montaje correcto, pero en su terreno (luces grandes, exposición al viento y a la lluvia) no tiene alternativa.
La persiana
Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.
Es la opción indicada cuando la persiana es grande y pesada, cuando el hueco queda detrás de un mueble o una encimera, y en cualquier situación donde subir cuatro metros cuadrados de lama de aluminio con una cinta deja de ser razonable. Requiere previsión de instalación eléctrica hasta el cajón.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.
El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.
El acabado
El marrón 8017 es el color de la carpintería de las promociones de los años ochenta y noventa, y por eso sigue siendo el más pedido en sustitución hueco a hueco: permite cambiar una ventana de un piso sin que el resultado desentone con las otras once de la fachada ni haya que pedir permiso a la comunidad.
Como todo acabado oscuro, absorbe bastante radiación y pide refuerzo interior en las hojas. En fachadas muy expuestas al sol conviene valorarlo igual que un antracita.
El acristalamiento
Cuatro milímetros de vidrio, dieciséis de cámara y otros cuatro de vidrio. La cifra que importa no está en esos números sino en la capa invisible de óxidos metálicos depositada sobre la cara interior de la luna exterior: el bajo emisivo devuelve hacia dentro la radiación infrarroja que emiten los cuerpos calientes de la habitación, en lugar de dejarla escapar por el cristal.
Esa capa es la diferencia entre un doble acristalamiento de los años noventa y uno actual. Con la misma cámara de dieciséis milímetros, el bajo emisivo baja la transmitancia del vidrio de 2,8 a 1,1 W/m²K, es decir, deja pasar menos de la mitad de calor. Es el acristalamiento que cumple el Código Técnico en la mayoría de las zonas climáticas peninsulares sin necesidad de ir a triple.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Elevación y desplazamiento, junta perimetral
- Hojas
- 2
- Acabado
- Foliado RAL 8017 (marrón chocolate)
- Acristalamiento
- Doble 4/16/4 bajo emisivo, argón
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 32 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Hasta qué tamaño se puede hacer?
El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.
¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?
La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
-
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual