Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera elevadora de dos hojas en negro RAL 9005 con vidrio doble reforzado 6/20/6, con persiana monoblock de aluminio y con herraje antipalanca RC1
Hablamos de la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en Negro RAL 9005 y lunas de 6 mm y cámara de 20: más masa, más aislamiento y más rigidez. Es una de las combinaciones que el configurador permite montar sobre el perfil VEKA Softline 82, con fabricación a medida y precio cerrado al instante.
Cómo abre
La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.
Es el sistema de las grandes aberturas a jardín o terraza, donde el hueco supera con holgura los dos metros y medio y el paño llega del suelo al techo. Con el umbral enrasado la transición entre interior y exterior queda sin escalón, que es tanto una decisión estética como de accesibilidad.
El reparto del hueco
Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.
El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.
El acabado
El negro RAL 9005 es la elección de quien quiere que el hueco se lea como una línea dibujada sobre la fachada. Funciona especialmente bien en la estética industrial de retícula fina y en rehabilitaciones donde el marco debe recordar a la carpintería metálica original sin renunciar al aislamiento del PVC.
Es el acabado que más radiación absorbe de todo el catálogo, y eso hay que dimensionarlo. En orientación sur o suroeste el perfil puede pasar de los setenta y cinco grados en verano, con la dilatación que corresponde; el refuerzo interior de acero deja de ser opcional y las hojas de gran formato piden un estudio específico.
El acristalamiento
Subir las lunas de cuatro a seis milímetros y la cámara de dieciséis a veinte añade masa al conjunto, y la masa es lo que frena tanto el calor como el ruido. La mejora térmica respecto al 4/16/4 es modesta, una décima de W/m²K, pero la acústica sí se nota: unos tres decibelios, que en escala logarítmica es casi la mitad de energía sonora.
El precio de esa masa es el peso: un metro cuadrado de 6/20/6 pesa treinta kilos frente a los veinte del 4/16/4. El herraje y las bisagras tienen que estar dimensionados en consecuencia, algo que se resuelve en fábrica pero que conviene que esté contemplado en el presupuesto.
La persiana
La lama de aluminio se fabrica por extrusión e inyección de espuma de poliuretano en su interior, lo que le da rigidez sin apenas peso. Esa rigidez es la razón de ser de esta opción: por encima de dos metros de ancho, una lama de PVC empieza a pandear por su propio peso y a rozar contra las guías, mientras que la de aluminio mantiene la línea.
Aguanta además mucho mejor el viento y el granizo, y no se vuelve quebradiza con los años de sol como puede ocurrirle al PVC en fachadas muy expuestas. En zonas de costa, con viento sostenido y salitre, el aluminio lacado es sencillamente la opción que dura.
La seguridad
El nivel RC1 sustituye los bulones cilíndricos por bulones en forma de seta que enganchan bajo unas cerraderas de acero atornilladas al marco. Al hacer palanca, la hoja no se separa: el bulón queda retenido por debajo de la cerradera en lugar de deslizar hacia fuera. Es la barrera pensada contra el intento oportunista, el de la palanca corta y los treinta segundos.
Según la norma EN 1627, la clase RC1 resiste el empuje físico y las patadas, pero no está ensayada frente a herramienta específica. Es el escalón que tiene sentido en una planta baja de calle tranquila, en un bajo con patio o en una segunda residencia que pasa temporadas cerrada.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Elevación y desplazamiento, junta perimetral
- Hojas
- 2
- Acabado
- Foliado RAL 9005 (negro)
- Acristalamiento
- Doble 6/20/6 reforzado, argón
- Persiana
- Monoblock aluminio inyectado, cinta
- Seguridad
- Clase RC1 (EN 1627)
- Transmitancia del vidrio
- 1,0 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 35 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?
La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.
¿Hasta qué tamaño se puede hacer?
El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual