Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera elevadora de dos hojas en gris plata RAL 9006 con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana motorizada
Una ventana con la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en acabado Gris plata RAL 9006 y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.
Cómo abre
La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.
Hay que dimensionar el hueco con criterio: el peso de la hoja recae sobre el carril inferior y el dintel debe estar en condiciones de recibirlo. Es la apertura más cara del catálogo y la que más depende de un montaje correcto, pero en su terreno (luces grandes, exposición al viento y a la lluvia) no tiene alternativa.
El acristalamiento
El 33.1 son dos lunas de tres milímetros unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Al romperse, los fragmentos quedan adheridos al butiral en lugar de caer: el vidrio se agrieta pero el paño sigue en su sitio, cerrando el hueco. De ahí vienen sus dos funciones, que son distintas aunque se compren juntas.
La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.
Añade además un filtro ultravioleta casi total, del orden del noventa y nueve por ciento, que es la razón por la que se recomienda en estancias con parqué, tapicerías o cuadros que se decoloran con los años.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Es la opción indicada cuando la persiana es grande y pesada, cuando el hueco queda detrás de un mueble o una encimera, y en cualquier situación donde subir cuatro metros cuadrados de lama de aluminio con una cinta deja de ser razonable. Requiere previsión de instalación eléctrica hasta el cajón.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.
El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.
El acabado
Al ser un tono claro, la absorción solar se queda a mitad de camino entre el blanco y los oscuros, de modo que el perfil trabaja a una temperatura moderada y no exige las precauciones de un antracita o un negro. Es, en la práctica, el acabado de color que menos compromisos técnicos impone.
El metalizado tiene una particularidad estética que conviene conocer: cambia con la luz. El mismo perfil se ve más claro a mediodía y más plomizo al atardecer, igual que le ocurre al aluminio real. A quien busca un gris plano y estable le encaja mejor el 7016.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Elevación y desplazamiento, junta perimetral
- Hojas
- 2
- Acabado
- Foliado RAL 9006 (gris plata metalizado)
- Acristalamiento
- Laminado de seguridad 33.1
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 35 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?
La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.
¿Hasta qué tamaño se puede hacer?
El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual