Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC corredera elevadora de tres hojas en rojo RAL 3004 con vidrio acústico de 42 dB y con persiana monoblock de aluminio
Una ventana con la hoja se levanta sobre la guía antes de deslizar: grandes luces con cierre hermético, en acabado Rojo RAL 3004 y lunas asimétricas y butiral acústico: el salto grande frente al ruido. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.
Cómo abre
La corredera elevadora resuelve la contradicción de fondo de cualquier corredera. Al girar la manilla la hoja se eleva unos milímetros sobre la guía y solo entonces desliza, con un tacto suave incluso en paños de trescientos kilos; al cerrar, la hoja vuelve a descender y aplasta una junta perimetral continua contra el marco. Se obtiene el desplazamiento lateral de una corredera con la estanqueidad de una practicable.
Hay que dimensionar el hueco con criterio: el peso de la hoja recae sobre el carril inferior y el dintel debe estar en condiciones de recibirlo. Es la apertura más cara del catálogo y la que más depende de un montaje correcto, pero en su terreno (luces grandes, exposición al viento y a la lluvia) no tiene alternativa.
El acabado
El RAL 3004 es un rojo púrpura oscuro, más cercano al burdeos que al rojo vivo. Es el único tono cálido saturado de la carta y se pide sobre todo en rehabilitación de edificios donde la carpintería original era de madera pintada en ese registro.
Como el azul 5011, es un color de baja rotación: conviene contar con plazo de fabricación y no con disponibilidad inmediata.
El acristalamiento
El aislamiento acústico no se consigue con grosor sino con asimetría. Dos lunas iguales vibran en la misma frecuencia y se transmiten el ruido entre sí; por eso este vidrio monta ocho milímetros por fuera y un laminado 33.1 por dentro, con cámara de catorce. Cada luna resuena en una frecuencia distinta y la que una deja pasar, la otra la frena.
El butiral que une las dos láminas del 33.1 no es el estándar de seguridad: es un butiral acústico, una resina más blanda que amortigua la vibración en lugar de transmitirla. Ese detalle, invisible en la ficha, es el que separa los treinta y ocho decibelios de un laminado normal de los cuarenta y dos de este conjunto.
La persiana
Aguanta además mucho mejor el viento y el granizo, y no se vuelve quebradiza con los años de sol como puede ocurrirle al PVC en fachadas muy expuestas. En zonas de costa, con viento sostenido y salitre, el aluminio lacado es sencillamente la opción que dura.
Oscurece también más: la lama es opaca y el ajuste entre lamas es más preciso, de modo que la habitación queda a oscuras de verdad y no en penumbra. Quien duerme de día lo nota desde la primera noche.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Tres hojas aparecen cuando el hueco pasa del metro ochenta y repartirlo en dos daría paños demasiado grandes para manejar a diario. Cada bastidor se queda en una anchura cómoda, el herraje trabaja descargado y la ventana no pide refuerzos especiales.
El reparto no tiene por qué ser simétrico. Es frecuente resolver el hueco con un paño fijo central más ancho flanqueado por dos hojas practicables estrechas, de modo que la mayor parte de la superficie sea cristal limpio sin perfil y la ventilación quede resuelta por los laterales. Esa combinación suele salir más barata que tres hojas móviles y aísla mejor.
Cómo encaja todo junto
Aquí la pareja sí funciona sin reservas: la elevadora es la única corredera que cierra comprimiendo una junta perimetral continua, de modo que el vidrio acústico puede rendir lo que promete en un hueco de gran formato.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Elevación y desplazamiento, junta perimetral
- Hojas
- 3
- Acabado
- Foliado RAL 3004 (rojo burdeos)
- Acristalamiento
- Acústico 8/14/33.1 con butiral acústico
- Persiana
- Monoblock aluminio inyectado, cinta
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 42 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Sirve de algo si la ventana cierra mal?
No. El vidrio acústico solo rinde si la carpintería es estanca: una junta gastada o un sellado deficiente contra la obra anulan buena parte de la mejora.
¿Qué gana una elevadora frente a una corredera normal?
La estanqueidad. Al cerrar, la hoja baja y comprime una junta continua en todo el perímetro, en lugar de apoyarse por solape. En fachadas expuestas a viento y lluvia la diferencia es notable.
¿Hasta qué tamaño se puede hacer?
El sistema mueve hojas de varios cientos de kilos, así que el límite suele ponerlo la obra (el dintel y el apoyo del carril) antes que la carpintería. Se estudia hueco por hueco.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual