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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC fija de dos hojas en negro RAL 9005 con vidrio doble bajo emisivo 4/16/4

Esta configuración resuelve el hueco con un paño que no abre, pensado para dar luz y aislar sin ventilar, acabado Negro RAL 9005 y el estándar actual: dos lunas, cámara de 16 mm y capa de baja emisividad. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La ausencia de hoja permite reducir el perfil visible al mínimo, de modo que la superficie acristalada gana entre un doce y un dieciocho por ciento frente al mismo hueco resuelto con una hoja practicable. En estancias donde la luz importa más que la ventilación (cajas de escalera, huecos altos de doble altura, paños laterales de una corredera) esa diferencia se nota de forma inmediata.

    Conviene tener presente lo obvio: una ventana fija no se limpia por dentro. Antes de decidirla hay que comprobar que el cristal quede accesible desde el exterior o que el hueco esté a una altura que no exija mantenimiento frecuente. En rehabilitación es habitual combinar un paño fijo grande con una hoja practicable pequeña al lado, que resuelve la limpieza y la ventilación sin renunciar a la luz.

    El acabado

    Es el acabado que más radiación absorbe de todo el catálogo, y eso hay que dimensionarlo. En orientación sur o suroeste el perfil puede pasar de los setenta y cinco grados en verano, con la dilatación que corresponde; el refuerzo interior de acero deja de ser opcional y las hojas de gran formato piden un estudio específico.

    En orientación norte o este, o en fachadas con vuelo y sombra, esa objeción desaparece y el negro se comporta como cualquier otro foliado. La decisión, más que de gusto, es de orientación.

    El acristalamiento

    Esa capa es la diferencia entre un doble acristalamiento de los años noventa y uno actual. Con la misma cámara de dieciséis milímetros, el bajo emisivo baja la transmitancia del vidrio de 2,8 a 1,1 W/m²K, es decir, deja pasar menos de la mitad de calor. Es el acristalamiento que cumple el Código Técnico en la mayoría de las zonas climáticas peninsulares sin necesidad de ir a triple.

    La cámara de dieciséis milímetros no es casual: es el espesor donde el argón que la rellena alcanza su mínimo de conductividad. Por debajo conduce más por proximidad entre lunas y por encima aparecen corrientes de convección dentro de la propia cámara, así que ampliarla no mejora nada.

    La persiana

    Sin persiana la ventana se pide a la medida limpia del hueco y se gana toda la altura disponible para el acristalamiento. Es lo que corresponde cuando el cajón existente está en buen estado y solo se sustituye la carpintería, o cuando la protección solar se resuelve por fuera con toldo, contraventana o lama orientable.

    También es la configuración obligada en ventanas de baño, de escalera y en cualquier hueco que ya no necesite oscurecimiento. Prescindir del cajón elimina de paso el punto térmicamente más débil del conjunto: un cajón de persiana mal aislado puede echar por tierra buena parte de lo que aporta una ventana buena.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.

    El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Hoja
    Paño fijo, sin herraje
    Hojas
    2
    Acabado
    Foliado RAL 9005 (negro)
    Acristalamiento
    Doble 4/16/4 bajo emisivo, argón
    Persiana
    No incluida
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    32 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Por qué aísla mejor que una practicable?

    Porque no tiene juntas móviles. Las dos gomas de compresión de una hoja practicable son el punto por donde más aire se infiltra con el paso de los años; una fija sencillamente no las lleva.

    ¿Una ventana fija se puede abrir para limpiarla?

    No. El paño va calzado y sellado contra el marco, sin herrajes. Si el cristal no queda accesible desde fuera, lo razonable es reservar una hoja practicable contigua para el mantenimiento.

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