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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC fija de dos hojas en gris plata RAL 9006 con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana motorizada por mando y app

Hablamos de un paño que no abre, pensado para dar luz y aislar sin ventilar, en Gris plata RAL 9006 y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Es una de las combinaciones que el configurador permite montar sobre el perfil VEKA Softline 82, con fabricación a medida y precio cerrado al instante.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    Una ventana fija no lleva herrajes ni junquillos móviles, así que todo el hueco trabaja como un único paño aislante. Al no existir hoja practicable desaparecen las dos juntas de goma que en una ventana convencional son el punto más débil del cerramiento, y con ellas desaparece también la principal vía de infiltración de aire. Es la configuración con mejor comportamiento térmico de todo el catálogo y, a la vez, la más barata: se ahorra el herraje completo.

    La ausencia de hoja permite reducir el perfil visible al mínimo, de modo que la superficie acristalada gana entre un doce y un dieciocho por ciento frente al mismo hueco resuelto con una hoja practicable. En estancias donde la luz importa más que la ventilación (cajas de escalera, huecos altos de doble altura, paños laterales de una corredera) esa diferencia se nota de forma inmediata.

    El acabado

    El RAL 9006 es un gris claro con partícula metalizada que imita el aluminio anodizado. Es el recurso habitual cuando hay que sustituir una carpintería de aluminio antigua en una comunidad que exige mantener el aspecto exterior del edificio, pero se quiere ganar el aislamiento que el aluminio sin rotura de puente térmico no da.

    Al ser un tono claro, la absorción solar se queda a mitad de camino entre el blanco y los oscuros, de modo que el perfil trabaja a una temperatura moderada y no exige las precauciones de un antracita o un negro. Es, en la práctica, el acabado de color que menos compromisos técnicos impone.

    El acristalamiento

    El 33.1 son dos lunas de tres milímetros unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Al romperse, los fragmentos quedan adheridos al butiral en lugar de caer: el vidrio se agrieta pero el paño sigue en su sitio, cerrando el hueco. De ahí vienen sus dos funciones, que son distintas aunque se compren juntas.

    La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.

    Añade además un filtro ultravioleta casi total, del orden del noventa y nueve por ciento, que es la razón por la que se recomienda en estancias con parqué, tapicerías o cuadros que se decoloran con los años.

    La persiana

    Con el puente de red correspondiente, las persianas entran en el sistema domótico de la vivienda y admiten horarios, escenas y control desde el móvil estando fuera de casa. La función que más se usa no es la vistosa sino la más simple: programar la bajada al anochecer en verano para que la casa no se caliente por la tarde, y la subida al amanecer en invierno para aprovechar el sol.

    La simulación de presencia, con subidas y bajadas a horas ligeramente variables, es un disuasorio real en viviendas que quedan vacías por temporadas. Conviene comprobar que el motor mantenga la posición ante un corte de luz y que exista maniobra manual de emergencia, dos detalles que separan un motor bueno de uno barato.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.

    El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.

    Cómo encaja todo junto

    Un paño fijo con persiana motorizada es una combinación más frecuente de lo que parece: resuelve el oscurecimiento y la protección solar de un hueco que no necesita ventilar, como una caja de escalera o un paño alto de doble altura.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Hoja
    Paño fijo, sin herraje
    Hojas
    2
    Acabado
    Foliado RAL 9006 (gris plata metalizado)
    Acristalamiento
    Laminado de seguridad 33.1
    Persiana
    Monoblock aluminio, motor radio con app
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    35 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Una ventana fija se puede abrir para limpiarla?

    No. El paño va calzado y sellado contra el marco, sin herrajes. Si el cristal no queda accesible desde fuera, lo razonable es reservar una hoja practicable contigua para el mantenimiento.

    ¿Por qué aísla mejor que una practicable?

    Porque no tiene juntas móviles. Las dos gomas de compresión de una hoja practicable son el punto por donde más aire se infiltra con el paso de los años; una fija sencillamente no las lleva.

    ¿Qué pasa si se va la luz?

    El motor conserva la posición memorizada y los finales de carrera. Los modelos con maniobra de emergencia permiten además subir la persiana a mano; conviene pedir esa prestación de forma expresa.

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