Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC fija de dos hojas en roble dorado con vidrio de control solar y con persiana monoblock de aluminio
Una ventana con un paño que no abre, pensado para dar luz y aislar sin ventilar, en acabado Roble dorado y capa selectiva que deja entrar la luz y frena el calor del sol. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.
Cómo abre
Una ventana fija no lleva herrajes ni junquillos móviles, así que todo el hueco trabaja como un único paño aislante. Al no existir hoja practicable desaparecen las dos juntas de goma que en una ventana convencional son el punto más débil del cerramiento, y con ellas desaparece también la principal vía de infiltración de aire. Es la configuración con mejor comportamiento térmico de todo el catálogo y, a la vez, la más barata: se ahorra el herraje completo.
Conviene tener presente lo obvio: una ventana fija no se limpia por dentro. Antes de decidirla hay que comprobar que el cristal quede accesible desde el exterior o que el hueco esté a una altura que no exija mantenimiento frecuente. En rehabilitación es habitual combinar un paño fijo grande con una hoja practicable pequeña al lado, que resuelve la limpieza y la ventilación sin renunciar a la luz.
El acabado
El roble dorado es el foliado de imitación de madera más extendido, un tono miel con veta impresa que desde el interior de la vivienda resulta difícil de distinguir de un barnizado real a más de un par de metros. Es la salida natural para quien quiere el calor visual de la madera sin el ciclo de lijado y barnizado cada cinco o seis años.
Se puede pedir foliado solo por la cara exterior, dejando el interior en blanco. Es una combinación frecuente y más barata que el foliado por las dos caras, y tiene sentido cuando la decoración interior es clara y lo que se quiere resolver es el aspecto desde la calle.
El acristalamiento
La cifra que hay que mirar es el factor solar, el porcentaje de energía del sol que acaba dentro. Un vidrio normal ronda el 0,60 y uno de control solar baja a 0,35 o menos: en una fachada sur o suroeste con mucho paño acristalado, esa diferencia decide si el aire acondicionado arranca a las once de la mañana o a las cinco de la tarde.
En clima mediterráneo suele rendir más que subir a triple acristalamiento, porque en Valencia o Alicante el problema real de una vivienda son los meses de sobrecalentamiento y no las semanas de frío. La contrapartida es un ligero tono en el cristal, apreciable desde el exterior y casi imperceptible desde dentro, y que en invierno se pierde algo de ganancia solar gratuita.
La persiana
Aguanta además mucho mejor el viento y el granizo, y no se vuelve quebradiza con los años de sol como puede ocurrirle al PVC en fachadas muy expuestas. En zonas de costa, con viento sostenido y salitre, el aluminio lacado es sencillamente la opción que dura.
Oscurece también más: la lama es opaca y el ajuste entre lamas es más preciso, de modo que la habitación queda a oscuras de verdad y no en penumbra. Quien duerme de día lo nota desde la primera noche.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.
El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Hoja
- Paño fijo, sin herraje
- Hojas
- 2
- Acabado
- Foliado roble dorado con veta
- Acristalamiento
- Control solar, factor solar ≈ 0,35
- Persiana
- Monoblock aluminio inyectado, cinta
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,0 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 33 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Una ventana fija se puede abrir para limpiarla?
No. El paño va calzado y sellado contra el marco, sin herrajes. Si el cristal no queda accesible desde fuera, lo razonable es reservar una hoja practicable contigua para el mantenimiento.
¿Por qué aísla mejor que una practicable?
Porque no tiene juntas móviles. Las dos gomas de compresión de una hoja practicable son el punto por donde más aire se infiltra con el paso de los años; una fija sencillamente no las lleva.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
-
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual