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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC fija de cuatro hojas en blanco con vidrio doble reforzado 6/20/6 y con persiana monoblock de PVC

Esta configuración resuelve el hueco con un paño que no abre, pensado para dar luz y aislar sin ventilar, acabado Blanco y lunas de 6 mm y cámara de 20: más masa, más aislamiento y más rigidez. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La ausencia de hoja permite reducir el perfil visible al mínimo, de modo que la superficie acristalada gana entre un doce y un dieciocho por ciento frente al mismo hueco resuelto con una hoja practicable. En estancias donde la luz importa más que la ventilación (cajas de escalera, huecos altos de doble altura, paños laterales de una corredera) esa diferencia se nota de forma inmediata.

    Conviene tener presente lo obvio: una ventana fija no se limpia por dentro. Antes de decidirla hay que comprobar que el cristal quede accesible desde el exterior o que el hueco esté a una altura que no exija mantenimiento frecuente. En rehabilitación es habitual combinar un paño fijo grande con una hoja practicable pequeña al lado, que resuelve la limpieza y la ventilación sin renunciar a la luz.

    El acabado

    Al reflejar la mayor parte de la radiación solar, el perfil apenas se calienta en fachada sur. Un marco blanco rara vez supera los cuarenta grados a pleno sol de agosto, mientras que uno oscuro pasa sin dificultad de los setenta; esa diferencia de dilatación es la razón por la que el blanco es el acabado que menos exige al refuerzo interior y el que mejor envejece en climas de mucho sol.

    Es también el acabado más barato del catálogo, sin recargo sobre el precio base, y el que menos condiciona la reventa de la vivienda. Si la decisión está entre dos colores y no hay un criterio estético firme, el blanco es la opción que nunca se discute.

    El acristalamiento

    La razón de fondo para pedirlo suele ser otra: la rigidez. En hojas grandes, a partir de metro y medio de lado, una luna de cuatro milímetros empieza a flectar de forma visible y a deformar los reflejos. Seis milímetros mantienen el paño plano y evitan ese efecto de espejo ondulado que delata un vidrio demasiado fino para su tamaño.

    El precio de esa masa es el peso: un metro cuadrado de 6/20/6 pesa treinta kilos frente a los veinte del 4/16/4. El herraje y las bisagras tienen que estar dimensionados en consecuencia, algo que se resuelve en fábrica pero que conviene que esté contemplado en el presupuesto.

    La persiana

    El monoblock integra cajón y ventana en un único conjunto que llega montado de fábrica y se instala de una sola vez. Frente al cajón de obra tradicional, que es un hueco de ladrillo hueco tapado con una tapa de registro, el monoblock va aislado con poliestireno y sellado en continuidad con el marco, de modo que no queda el puente térmico clásico sobre el dintel.

    El accionamiento por cinta es el más sencillo de mantener. La cinta se cambia en diez minutos con un recogedor abatible, sin desmontar el cajón ni llamar a nadie, que es la avería más frecuente de cualquier persiana a lo largo de su vida.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Cuatro hojas son territorio de corredera sobre dos carriles, con dos paños por guía que se recogen a los lados y dejan libre la mitad del hueco. Es la configuración de las salidas grandes a terraza o jardín, donde el frente supera con facilidad los dos metros y medio.

    A esta escala el perfil deja de ser un detalle. Cada hoja necesita refuerzo interior de acero galvanizado para no flectar por su propio peso, y el carril inferior tiene que estar bien asentado sobre el forjado, porque soporta la carga de los cuatro bastidores. Un montaje descuidado en un hueco de este tamaño se manifiesta al cabo de un par de años en forma de hojas que rozan.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Hoja
    Paño fijo, sin herraje
    Hojas
    4
    Acabado
    PVC blanco en masa
    Acristalamiento
    Doble 6/20/6 reforzado, argón
    Persiana
    Monoblock PVC, lama aislante, cinta
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,0 W/m²K
    Aislamiento acústico
    35 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Una ventana fija se puede abrir para limpiarla?

    No. El paño va calzado y sellado contra el marco, sin herrajes. Si el cristal no queda accesible desde fuera, lo razonable es reservar una hoja practicable contigua para el mantenimiento.

    ¿Por qué aísla mejor que una practicable?

    Porque no tiene juntas móviles. Las dos gomas de compresión de una hoja practicable son el punto por donde más aire se infiltra con el paso de los años; una fija sencillamente no las lleva.

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