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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC fija de cuatro hojas en marrón RAL 8017 con triple acristalamiento 4/14/4/14/4 y con persiana motorizada

Una ventana con un paño que no abre, pensado para dar luz y aislar sin ventilar, en acabado Marrón RAL 8017 y tres lunas y dos cámaras, el máximo aislamiento térmico del catálogo. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    Una ventana fija no lleva herrajes ni junquillos móviles, así que todo el hueco trabaja como un único paño aislante. Al no existir hoja practicable desaparecen las dos juntas de goma que en una ventana convencional son el punto más débil del cerramiento, y con ellas desaparece también la principal vía de infiltración de aire. Es la configuración con mejor comportamiento térmico de todo el catálogo y, a la vez, la más barata: se ahorra el herraje completo.

    Conviene tener presente lo obvio: una ventana fija no se limpia por dentro. Antes de decidirla hay que comprobar que el cristal quede accesible desde el exterior o que el hueco esté a una altura que no exija mantenimiento frecuente. En rehabilitación es habitual combinar un paño fijo grande con una hoja practicable pequeña al lado, que resuelve la limpieza y la ventilación sin renunciar a la luz.

    El acabado

    Es un marrón oscuro y plano, sin veta, que no pretende imitar madera. Esa franqueza le sienta bien: envejece mejor que un foliado de imitación, porque no hay dibujo que se desalinee ni tono que se aclare de forma desigual.

    Como todo acabado oscuro, absorbe bastante radiación y pide refuerzo interior en las hojas. En fachadas muy expuestas al sol conviene valorarlo igual que un antracita.

    El acristalamiento

    Hay un efecto que no aparece en las tablas y que suele pesar más que el ahorro: la temperatura de la cara interior del cristal. Con triple, esa cara se mantiene muy cerca de la temperatura ambiente de la habitación, de modo que desaparecen tanto la sensación de pared fría al sentarse junto a la ventana como la condensación en las mañanas de invierno.

    Fuera de las zonas frías la cuenta no siempre sale. El triple pesa unos cuarenta y cinco kilos por metro cuadrado, encarece el herraje y reduce ligeramente la luz que entra por la tercera luna; en clima mediterráneo el sobrecoste tarda en amortizarse y casi siempre rinde más invertirlo en un buen control solar.

    La persiana

    El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.

    Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Cuatro hojas son territorio de corredera sobre dos carriles, con dos paños por guía que se recogen a los lados y dejan libre la mitad del hueco. Es la configuración de las salidas grandes a terraza o jardín, donde el frente supera con facilidad los dos metros y medio.

    A esta escala el perfil deja de ser un detalle. Cada hoja necesita refuerzo interior de acero galvanizado para no flectar por su propio peso, y el carril inferior tiene que estar bien asentado sobre el forjado, porque soporta la carga de los cuatro bastidores. Un montaje descuidado en un hueco de este tamaño se manifiesta al cabo de un par de años en forma de hojas que rozan.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Hoja
    Paño fijo, sin herraje
    Hojas
    4
    Acabado
    Foliado RAL 8017 (marrón chocolate)
    Acristalamiento
    Triple 4/14/4/14/4, doble argón
    Persiana
    Monoblock aluminio con motor tubular
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    0,6 W/m²K
    Aislamiento acústico
    36 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Por qué aísla mejor que una practicable?

    Porque no tiene juntas móviles. Las dos gomas de compresión de una hoja practicable son el punto por donde más aire se infiltra con el paso de los años; una fija sencillamente no las lleva.

    ¿Una ventana fija se puede abrir para limpiarla?

    No. El paño va calzado y sellado contra el marco, sin herrajes. Si el cristal no queda accesible desde fuera, lo razonable es reservar una hoja practicable contigua para el mantenimiento.

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