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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC fija de cuatro hojas en nogal con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana monoblock de aluminio

Esta configuración resuelve el hueco con un paño que no abre, pensado para dar luz y aislar sin ventilar, acabado Nogal y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    La ausencia de hoja permite reducir el perfil visible al mínimo, de modo que la superficie acristalada gana entre un doce y un dieciocho por ciento frente al mismo hueco resuelto con una hoja practicable. En estancias donde la luz importa más que la ventilación (cajas de escalera, huecos altos de doble altura, paños laterales de una corredera) esa diferencia se nota de forma inmediata.

    Conviene tener presente lo obvio: una ventana fija no se limpia por dentro. Antes de decidirla hay que comprobar que el cristal quede accesible desde el exterior o que el hueco esté a una altura que no exija mantenimiento frecuente. En rehabilitación es habitual combinar un paño fijo grande con una hoja practicable pequeña al lado, que resuelve la limpieza y la ventilación sin renunciar a la luz.

    El acabado

    El nogal es el foliado de madera oscura, un marrón profundo de veta marcada y contrastada que busca el aspecto de la carpintería noble. Encaja en viviendas donde el resto de la madera (puertas de paso, suelo, mobiliario) ya es oscura y un roble claro rompería la coherencia del conjunto.

    La veta marcada tiene una ventaja práctica frente a los colores lisos: disimula el polvo y las marcas de dedos mucho mejor que un antracita o un negro, que las evidencian a contraluz.

    El acristalamiento

    La primera es de seguridad de uso. En un hueco a ras de suelo, en una barandilla acristalada o en cualquier paño donde alguien pueda caer contra el cristal, el laminado es lo que evita el corte grave; el Código Técnico lo exige precisamente en esas situaciones y no es una recomendación, es obligación.

    La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.

    Añade además un filtro ultravioleta casi total, del orden del noventa y nueve por ciento, que es la razón por la que se recomienda en estancias con parqué, tapicerías o cuadros que se decoloran con los años.

    La persiana

    La lama de aluminio se fabrica por extrusión e inyección de espuma de poliuretano en su interior, lo que le da rigidez sin apenas peso. Esa rigidez es la razón de ser de esta opción: por encima de dos metros de ancho, una lama de PVC empieza a pandear por su propio peso y a rozar contra las guías, mientras que la de aluminio mantiene la línea.

    Oscurece también más: la lama es opaca y el ajuste entre lamas es más preciso, de modo que la habitación queda a oscuras de verdad y no en penumbra. Quien duerme de día lo nota desde la primera noche.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Cuatro hojas son territorio de corredera sobre dos carriles, con dos paños por guía que se recogen a los lados y dejan libre la mitad del hueco. Es la configuración de las salidas grandes a terraza o jardín, donde el frente supera con facilidad los dos metros y medio.

    A esta escala el perfil deja de ser un detalle. Cada hoja necesita refuerzo interior de acero galvanizado para no flectar por su propio peso, y el carril inferior tiene que estar bien asentado sobre el forjado, porque soporta la carga de los cuatro bastidores. Un montaje descuidado en un hueco de este tamaño se manifiesta al cabo de un par de años en forma de hojas que rozan.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Hoja
    Paño fijo, sin herraje
    Hojas
    4
    Acabado
    Foliado nogal con veta
    Acristalamiento
    Laminado de seguridad 33.1
    Persiana
    Monoblock aluminio inyectado, cinta
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    35 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Una ventana fija se puede abrir para limpiarla?

    No. El paño va calzado y sellado contra el marco, sin herrajes. Si el cristal no queda accesible desde fuera, lo razonable es reservar una hoja practicable contigua para el mantenimiento.

    ¿Por qué aísla mejor que una practicable?

    Porque no tiene juntas móviles. Las dos gomas de compresión de una hoja practicable son el punto por donde más aire se infiltra con el paso de los años; una fija sencillamente no las lleva.

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