Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC oscilobatiente de una hoja en roble dorado con vidrio doble bajo emisivo 4/16/4 y con persiana motorizada
Una ventana con dos aperturas en una: abre de par en par o bascula para ventilar sin corriente, en acabado Roble dorado y el estándar actual: dos lunas, cámara de 16 mm y capa de baja emisividad. Cada unidad se fabrica para su hueco: aquí abajo tienes el configurador con las medidas reales y el precio en pantalla antes de encargar.
Cómo abre
El herraje oscilobatiente da dos posiciones con la misma manilla: a noventa grados la hoja abre como una practicable normal, y a ciento ochenta bascula sobre el eje inferior y deja una rendija superior de unos catorce centímetros. Esa segunda posición es la que convierte a esta apertura en la más vendida de Europa: ventila de forma continua sin corriente directa, sin golpes de viento y sin dejar el hueco franqueable desde fuera.
Mecánicamente es el herraje más complejo del catálogo: perimetral, con varios puntos de cierre que se accionan a la vez y una tijera superior que sostiene el peso de la hoja en posición basculada. Eso exige un perfil con refuerzo interior y una regulación correcta en el montaje, pero a cambio reparte la presión de cierre por todo el perímetro y mejora la estanqueidad frente a una practicable convencional.
El reparto del hueco
Con una sola hoja no existe el punto débil de cualquier carpintería multihoja: el encuentro central entre paños. El cierre se produce contra el marco en todo el perímetro y el herraje trabaja sobre un único bastidor, de modo que la estanqueidad al aire y al agua es la mejor que puede dar el sistema.
Una hoja única admite además cristales de mayor espesor sin castigar el herraje, porque todo el peso se reparte entre dos o tres bisagras bien dimensionadas en lugar de repartirse entre mecanismos de varios paños. Es la configuración que se elige cuando el hueco es estrecho y se quiere la máxima superficie de vidrio sobre el mínimo perfil.
El acabado
El roble dorado es el foliado de imitación de madera más extendido, un tono miel con veta impresa que desde el interior de la vivienda resulta difícil de distinguir de un barnizado real a más de un par de metros. Es la salida natural para quien quiere el calor visual de la madera sin el ciclo de lijado y barnizado cada cinco o seis años.
La lámina lleva una capa de acrílico transparente con filtro ultravioleta sobre la veta impresa, que es lo que impide que el dibujo se decolore. Esa capa es también la razón por la que un foliado de madera no debe limpiarse nunca con disolvente ni con estropajo: si se raya, se raya el filtro, y a partir de ahí la veta sí pierde color.
El acristalamiento
Esa capa es la diferencia entre un doble acristalamiento de los años noventa y uno actual. Con la misma cámara de dieciséis milímetros, el bajo emisivo baja la transmitancia del vidrio de 2,8 a 1,1 W/m²K, es decir, deja pasar menos de la mitad de calor. Es el acristalamiento que cumple el Código Técnico en la mayoría de las zonas climáticas peninsulares sin necesidad de ir a triple.
La cámara de dieciséis milímetros no es casual: es el espesor donde el argón que la rellena alcanza su mínimo de conductividad. Por debajo conduce más por proximidad entre lunas y por encima aparecen corrientes de convección dentro de la propia cámara, así que ampliarla no mejora nada.
La persiana
El motor tubular va alojado dentro del propio eje de la persiana y se acciona desde un interruptor de pared. Al desaparecer la cinta desaparece también el hueco por el que esa cinta entraba al cajón, que es una de las infiltraciones de aire más tontas y más habituales de una fachada.
Los finales de carrera se ajustan una sola vez en el montaje y a partir de ahí la persiana para siempre en el mismo punto, sin el desgaste progresivo que va desajustando un recogedor manual. Un motor tubular de calidad se dimensiona para unos quince mil ciclos, del orden de veinte años a dos maniobras diarias.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Doble: batiente y oscilante
- Hojas
- 1
- Acabado
- Foliado roble dorado con veta
- Acristalamiento
- Doble 4/16/4 bajo emisivo, argón
- Persiana
- Monoblock aluminio con motor tubular
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 32 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Se puede dejar basculada con la casa vacía?
Es lo habitual, aunque conviene saber que la posición oscilante no es una posición de seguridad: la hoja queda apoyada pero no enclavada en todos sus puntos. Si la ventana es accesible desde la calle, mejor cerrarla.
¿Qué diferencia hay entre practicable y oscilobatiente?
La oscilobatiente hace todo lo que hace una practicable y además bascula: girando la manilla hacia arriba la hoja se inclina y deja una rendija superior para ventilar de forma continua sin corriente.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual