Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad
Ventana de PVC practicable de dos hojas en nogal con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana monoblock de aluminio
Esta configuración resuelve el hueco con apertura de toda la vida, girando hacia el interior sobre bisagras laterales, acabado Nogal y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.
Cómo abre
Al abrir hacia dentro, el cristal queda accesible por las dos caras desde el interior de la vivienda. Para un primer piso o para cualquier planta sin balcón eso resuelve la limpieza sin escaleras ni empresas externas, un detalle que pesa más de lo que parece cuando la ventana lleva quince años puesta.
El precio de esa comodidad es el espacio: la hoja barre hacia el interior un radio igual a su anchura. En cocinas estrechas, detrás de una encimera o en dormitorios donde la cama queda pegada al hueco conviene medir ese barrido antes de decidir, o pasar a una corredera.
El acabado
El nogal es el foliado de madera oscura, un marrón profundo de veta marcada y contrastada que busca el aspecto de la carpintería noble. Encaja en viviendas donde el resto de la madera (puertas de paso, suelo, mobiliario) ya es oscura y un roble claro rompería la coherencia del conjunto.
Al ser un acabado oscuro comparte las condiciones de los RAL oscuros: más absorción solar, más dilatación y refuerzo interior obligatorio en todas las hojas. En interiores esa objeción no existe, y por eso el nogal se ve a menudo combinado con blanco o con gris claro por la cara exterior.
El acristalamiento
El 33.1 son dos lunas de tres milímetros unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Al romperse, los fragmentos quedan adheridos al butiral en lugar de caer: el vidrio se agrieta pero el paño sigue en su sitio, cerrando el hueco. De ahí vienen sus dos funciones, que son distintas aunque se compren juntas.
La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.
Añade además un filtro ultravioleta casi total, del orden del noventa y nueve por ciento, que es la razón por la que se recomienda en estancias con parqué, tapicerías o cuadros que se decoloran con los años.
La persiana
La lama de aluminio se fabrica por extrusión e inyección de espuma de poliuretano en su interior, lo que le da rigidez sin apenas peso. Esa rigidez es la razón de ser de esta opción: por encima de dos metros de ancho, una lama de PVC empieza a pandear por su propio peso y a rozar contra las guías, mientras que la de aluminio mantiene la línea.
Aguanta además mucho mejor el viento y el granizo, y no se vuelve quebradiza con los años de sol como puede ocurrirle al PVC en fachadas muy expuestas. En zonas de costa, con viento sostenido y salitre, el aluminio lacado es sencillamente la opción que dura.
La seguridad
El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.
Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.
El reparto del hueco
Dos hojas reparten el hueco en dos paños de anchura manejable, lo que mantiene el peso de cada bastidor dentro de lo que un herraje estándar soporta con holgura. Es el reparto habitual a partir de un metro de ancho: por encima de esa medida una hoja única se vuelve pesada de manejar y empieza a exigir herrajes reforzados.
El encuentro entre las dos hojas se resuelve de dos maneras y conviene saber cuál se está comprando. Con junquillo central fijo el cierre es más firme y más barato, pero queda un perfil vertical en mitad del hueco; con hoja pasiva (el sistema llamado de inversor) ese perfil desaparece al abrir las dos hojas y el hueco queda completamente despejado, que es lo que se busca en una salida a terraza.
Ficha técnica
- Sistema
- VEKA Softline 82, 6 cámaras
- Apertura
- Giro interior sobre eje vertical
- Hojas
- 2
- Acabado
- Foliado nogal con veta
- Acristalamiento
- Laminado de seguridad 33.1
- Persiana
- Monoblock aluminio inyectado, cinta
- Seguridad
- Cierre perimetral estándar
- Transmitancia del vidrio
- 1,1 W/m²K
- Aislamiento acústico
- 35 dB
- Fabricación
- A medida, 21 días
Preguntas frecuentes
¿Se puede limpiar por fuera desde dentro de casa?
Sí. Con la hoja abierta hacia el interior se llega a las dos caras del cristal sin salir de la vivienda.
¿Cuánto espacio interior necesita una hoja practicable?
El barrido es igual a la anchura de la hoja. Una hoja de 600 mm necesita 600 mm libres hacia el interior; conviene comprobarlo si hay muebles, radiadores o encimeras junto al hueco.
Otras opciones de esta misma apertura
Mismo tipo de apertura y mismo número de hojas, cambiando acabado, vidrio, persiana o seguridad.
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Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Sin persiana -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock PVC manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual -
Blanco
Doble 4/16/4 bajo emisivo
Monoblock aluminio manual