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Veka · Perfil de 6 cámaras y 82 mm de profundidad

Ventana de PVC practicable de cuatro hojas en blanco con vidrio laminado de seguridad 33.1 y con persiana motorizada por mando y app

Esta configuración resuelve el hueco con apertura de toda la vida, girando hacia el interior sobre bisagras laterales, acabado Blanco y dos láminas unidas por butiral: no se desprende ni deja pasar. Se fabrica a medida sobre perfil VEKA Softline 82 y el precio se calcula con tus milímetros exactos, sin tramos ni redondeos.

Medidas del hueco

De 300 a 3.000 mm

De 300 a 2.800 mm

¿No sabes cómo medir? Guía en dos minutos.

Color
Tipo de apertura
Acristalamiento
Persiana
Número de hojas
Herraje de seguridad

    Precio unitario, IVA incluido

    498,52 €

    Total 498,52 €
    • Fabricación a medida en 21 días
    • Portes gratis desde 750 €
    • 5 años de garantía

    Cómo abre

    Al abrir hacia dentro, el cristal queda accesible por las dos caras desde el interior de la vivienda. Para un primer piso o para cualquier planta sin balcón eso resuelve la limpieza sin escaleras ni empresas externas, un detalle que pesa más de lo que parece cuando la ventana lleva quince años puesta.

    El precio de esa comodidad es el espacio: la hoja barre hacia el interior un radio igual a su anchura. En cocinas estrechas, detrás de una encimera o en dormitorios donde la cama queda pegada al hueco conviene medir ese barrido antes de decidir, o pasar a una corredera.

    El acabado

    El blanco es el único acabado en el que el PVC va en su color de masa: el perfil se extruye ya blanco y no lleva lámina decorativa por encima. Eso tiene una consecuencia práctica que ningún otro color comparte: un arañazo no descubre nada distinto debajo, porque debajo hay más blanco.

    Es también el acabado más barato del catálogo, sin recargo sobre el precio base, y el que menos condiciona la reventa de la vivienda. Si la decisión está entre dos colores y no hay un criterio estético firme, el blanco es la opción que nunca se discute.

    El acristalamiento

    El 33.1 son dos lunas de tres milímetros unidas por una lámina de butiral de polivinilo. Al romperse, los fragmentos quedan adheridos al butiral en lugar de caer: el vidrio se agrieta pero el paño sigue en su sitio, cerrando el hueco. De ahí vienen sus dos funciones, que son distintas aunque se compren juntas.

    La segunda es antiintrusión. Romper un laminado no es cuestión de un golpe sino de picar repetidamente el butiral hasta abrir un hueco practicable, con el ruido y el tiempo que eso conlleva. Por eso el vidrio laminado en la cara exterior es requisito para certificar una ventana en clase RC2.

    Añade además un filtro ultravioleta casi total, del orden del noventa y nueve por ciento, que es la razón por la que se recomienda en estancias con parqué, tapicerías o cuadros que se decoloran con los años.

    La persiana

    El motor por radio prescinde del cable de mando: el receptor va integrado en el propio motor y solo necesita alimentación. Eso significa que en una reforma no hay que picar pared para llevar un interruptor hasta cada hueco, algo que en rehabilitación cambia por completo el coste de la instalación.

    La simulación de presencia, con subidas y bajadas a horas ligeramente variables, es un disuasorio real en viviendas que quedan vacías por temporadas. Conviene comprobar que el motor mantenga la posición ante un corte de luz y que exista maniobra manual de emergencia, dos detalles que separan un motor bueno de uno barato.

    La seguridad

    El herraje de serie cierra con varios puntos repartidos por el perímetro de la hoja, accionados a la vez desde la manilla. No está certificado frente a intento de intrusión, pero cumple su función: sujetar la hoja contra las juntas de forma uniforme para que la ventana selle bien y no se descuelgue con los años.

    Es la opción sensata en huecos que no son accesibles desde la calle ni desde un patio, un tejado contiguo o una terraza vecina. Subir de nivel de seguridad en una tercera planta sin acceso exterior es gastar dinero en una barrera que nadie va a intentar cruzar.

    El reparto del hueco

    Cuatro hojas son territorio de corredera sobre dos carriles, con dos paños por guía que se recogen a los lados y dejan libre la mitad del hueco. Es la configuración de las salidas grandes a terraza o jardín, donde el frente supera con facilidad los dos metros y medio.

    A esta escala el perfil deja de ser un detalle. Cada hoja necesita refuerzo interior de acero galvanizado para no flectar por su propio peso, y el carril inferior tiene que estar bien asentado sobre el forjado, porque soporta la carga de los cuatro bastidores. Un montaje descuidado en un hueco de este tamaño se manifiesta al cabo de un par de años en forma de hojas que rozan.

    Ficha técnica

    Sistema
    VEKA Softline 82, 6 cámaras
    Apertura
    Giro interior sobre eje vertical
    Hojas
    4
    Acabado
    PVC blanco en masa
    Acristalamiento
    Laminado de seguridad 33.1
    Persiana
    Monoblock aluminio, motor radio con app
    Seguridad
    Cierre perimetral estándar
    Transmitancia del vidrio
    1,1 W/m²K
    Aislamiento acústico
    35 dB
    Fabricación
    A medida, 21 días

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué pasa si se va la luz?

    El motor conserva la posición memorizada y los finales de carrera. Los modelos con maniobra de emergencia permiten además subir la persiana a mano; conviene pedir esa prestación de forma expresa.

    ¿Hace falta pasar cable hasta cada ventana?

    Solo la alimentación. Al ser motores por radio, el mando y la app no necesitan cableado de control, lo que abarata mucho la instalación en reforma.

    ¿Cuánto espacio interior necesita una hoja practicable?

    El barrido es igual a la anchura de la hoja. Una hoja de 600 mm necesita 600 mm libres hacia el interior; conviene comprobarlo si hay muebles, radiadores o encimeras junto al hueco.

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